
Las caraotas grumosas es el plato que adorna la mesa de los domingos en la mansión DHENS. Tienen un sabor terroso, el cual el Sr. DHENS apaña con queso blanco rallado y azúcar, pero esta semana el azúcar está muy caro. Las caraotas han perdido su dulce candidez. DHENS no lo ha notado.
Mamá DHENS y DHENS comen religiosamente a la 1:00 pm., antes de que comience la película de las 3 de la tarde en RCTV. DHENS espera pacientemente el grito de su madre que le llama a comer mientras suda y revisa la gaceta hípica.
– Mijo… ¡a comer!.
Durante la comida un parloteo incesante llena el vacío que transciende en el comedor a la hora del almuerzo ya que la doña se entrega a la tarea de poner al Sr. DHENS al corriente de lo que ha ocurrido en todo San Blas a lo largo de la semana.
– A ver Luis, déjame limpiarte la boca… listo!
– Mamá… déjame…
– Yo te lo digo hijo, no sé donde iremos a parar. Esas mujeres que viven en la esquina son unas locas, unas rameras. Viven en pecado y Dios las va a castigar… En mis tiempos las mujeres no se vestían así mijo, no, no, no, no, no… nosotras si éramos damas recatadas y educadas. ¡EDUCADAS! La doña hizo énfasis en su acusación golpeando de repente la mesa y en medio del sobresalto la cuchara de DHENS voló por los aires salpicando de caldo oscuro su camisa a cuadros.
– Yo te la lavo más tarde, hijito – dijo mamá DHENS -. Esa mancha sale…
DHENS hizo una mueca de fastidio mientras Mamá DHENS le mostraba una estoica sonrisa de dientes de caraota. Con el caldo chorreándole por la barbilla, Mamá DHENS continua:
– La Sra. Emilia, la del abasto… si, si hijo, tu la conoces… me ha contado que todos los días las viene a buscar un tipo diferente y que una de esas tiene un marido que es policía. Todas esas mujeres son una regaladas.
Para mamá DHENS todas las mujeres están mal. Ninguna es suficientemente buena para su “hombrecito”. Mamá DHENS tiene invadidos y acaparados todos los espacios de la vida hogareña de DHENS. Esa misma mañana mientras DHENS estaba bañándose, mamá DHENS ha entrado en el baño y sin más ni más se ha puesto a cagar con DHENS al lado.
– Mamá, coño – dijo DHENS asustado - ¿es que no ves que me estoy bañando?
– Mijo, tranquilo… Hay que aprovechar cuando me dan ganas… antes de ir al mercado.
– Pero, pero… coño, esperate que termine. ¿MAMÁ?
– Ya va mijo, ya va… ¿qué pasa?, no te molestes… yo soy tu mamá, no me puedo aguantar por que me da el estreñimiento mijo. ¡Tu no me vas a estar sobando el vientre!
– ¡Es que estoy desnudo! – grita DHENS.
La voz y las piernas le tiemblan y el champú Valmy que se resbala desde la calva hasta la frente lisa le nubla la vista. DHENS coge la cortina de plástico con la mano izquierda y la templa para ocultar su fea desnudes.
– Mire mijo, en esta casa solo vivimos Ud. y yo – dice mamá DHENS mientras se limpia el culo con papel toilet marrón.
– ¿Cuántas veces no he visto yo esa SALCHICHITA?, ¿Ahhhh?.
Solo se oyó el sonido del water mientras drenaba la mierda…
Nota del Autor: Previamente publicado en comiendoflecha.